Un fabricante confiable de implantes ortopédicos debe poder proporcionar evidencia (no solo promesas) que abarque su identidad legal, alcance de gestión de calidad, autorización de mercado específica del producto, trazabilidad de materiales, validación de diseño y proceso, capacidad de producción, términos OEM, controles de entrega, manejo de quejas y referencias relevantes para su mercado.